El alcance del HSMI no sólo es sanitario, sino que también compromete el desempeño productivo de los peces
La enfermedad HSMI (Heart and Skeletal Muscle Inflammation) es causada por el virus Piscine orthoreovirus (PRv) y fue reportada por primera vez en Noruega en 1999, en salmón del Atlántico en etapa de agua de mar. Luego, en Chile, los primeros casos de HSMI fueron confirmados en 2011, también en salmón del Atlántico. De manera posterior, en 2018, en nuestro país en grupos de salmón Coho se identificaron peces positivos de PRv que luego de su traslado al mar presentaron mortalidades y cuyas lesiones eran concordantes con HSMI.
Con el tiempo la prevalencia de HSMI en el Coho ha mostrado un aumento, así como también el síndrome ictérico o ictericia que es parte de la signología de HSMI.
El mayor impacto de HSMI en el salmón Coho, se debe a la anemia que causa el virus PRv, en la fase inicial de la enfermedad, al infectar los glóbulos rojos y desencadenar una respuesta antiviral que conduce a la destrucción de estas células, que cumplen un papel fundamental en el transporte de oxígeno hacia los tejidos. Un mecanismo compensatorio que se activa con la anemia es el aumento de la frecuencia cardiaca y con ello el riesgo de sobreesfuerzo cardiaco y la presentación de lesiones en el corazón, se incrementan. En esta condición los peces serán mucho más susceptibles los cambios ambientales, especialmente a las fluctuaciones de oxígeno en el agua, así como también al daño branquial, y el riesgo de la presentación de mortalidades será mayor. Además, como parte de la etapa más avanzada de HSMI, el virus PRv se replica activamente en el corazón: endocardio, miocardio (estrato esponjoso) y epicardio. Estos cambios, junto con el sobresfuerzo del corazón que se produce a causa de la anemia, pueden producir disfunción cardiaca y muerte de los peces.
Debido a la alta actividad del salmón Coho durante la alimentación, el gasto metabólico y requerimiento de oxígeno durante este proceso, aumentan. En condiciones normales, los peces activan mecanismos compensatorios para mantener una adecuada disponibilidad de oxígeno para los tejidos. En cambio, en los peces que están cursando con anemia esta capacidad compensatoria se reduce significativamente y la presentación de mortalidades durante y luego de la alimentación constituye un signo asociado a HSMI. Es por ello que una de las medidas paliativas que se han implementado para el control de la mortalidad por HSMI es la aplicación de ayuno.
HSMI también afecta la respuesta inmune de los peces, por lo que la susceptibilidad a otras enfermedades infecciosas se incrementa.
El alcance de HSMI no sólo es sanitario, sino que también compromete el desempeño productivo de los peces, especialmente debido a la menor disponibilidad de oxígeno en los tejidos, restringiendo los procesos anabólicos que son fundamentales para el crecimiento. Junto con ello, la eficiencia de conversión del alimento estará afectada negativamente. A lo anterior se suma el ayuno de los peces, como medida de mitigación de las mortalidades.
El soporte nutricional de los peces es fundamental para la óptima recuperación de la anemia y de la integridad del corazón de los peces. Con ello se reduce el impacto de HSMI a nivel sanitario (mortalidades) y pérdidas económicas por el menor desempeño productivo.
Assist Ictericia es una estrategia nutricional para apoyar la salud cardiovascular en Coho frente a desafíos asociados a HSMI
Estrategia nutricional especialmente formulada para modular la respuesta inmune de los peces, favoreciendo una capacidad adecuada para contener infecciones virales y evitar una respuesta inflamatoria exacerbada, contribuyendo así a la protección del pez frente a daños tisulares. Este enfoque integral permite mitigar el impacto de los desafíos asociados a HSMI y apoyar el mantenimiento de una adecuada salud cardiovascular en Coho, especialmente durante periodos de alto desafío sanitario.
La formulación está enfocada en:
Reforzar la respuesta inmune del pez
Modular la inflamación asociada a la respuesta frente a PRV
Controlar el estrés oxidativo
Apoyar la protección y recuperación de la función cardiovascular y hepática
Principales pilares nutricionales:
Altos niveles de fosfolípidos marinos, clave para la integridad celular, la función de membranas y el soporte cardiovascular
Elevados aportes de vitaminas y minerales esenciales, involucrados en defensa antioxidante, metabolismo energético y función inmune
Compuestos con acción antioxidante y antiinflamatoria, orientados a apoyar la resiliencia fisiológica del pez y la protección tisular